Por Silvina Rodriguez Pícaro
Quienes trabajamos en comunicación y marketing pocas veces nos encontramos frente a productos o servicios que realmente tienen el potencial de cambiar la historia del comportamiento humano. La criopreservación de óvulos tiene ese potencial.

Más allá de la polémica, el congelamiento de óvulos es una opción que llegó para quedarse. Pienso que la posibilidad de que las mujeres elijamos esta opción, congelemos óvulos y los utilicemos cuando nos sintamos listas para ser madres cambiará nuestro comportamiento y por lo tanto el futuro de la humanidad, tal como lo hizo la píldora anticonceptiva en los años 60.
